Las cartas

El destino



Me alegra que sigas creyendo en el destino. Sigues diciéndome las mismas palabras que hace quince años, con la diferencia que ya no surten el mismo efecto en mí.
Voy a cumplir cincuenta años . Y sinceramente, ya no quiero esperar. Ya no me sirven esas palabras bonitas que solías decirme. Vivir a si no ha sido vivir, por eso aveces he huido y aveces he estado.
No ha sido fácil para mí llegar a este punto de aceptación. He aprendido a vivir el momento. Así que ...hora sí estoy preparada para el tipo de relación que me ofreces...con altibajos porque para mí no supone ya gran cosa. Pero debo reconocer que hemos tenido y seguimos teniendo un buen sexo y a día de hoy, no quiero perderlo. Quiero el tiempo que nos merecemos según tú y lo quiero con condiciones. Ya no, un aquí te pillo aquí te mato. No quiero robarle tiempo a cosas que debo hacer para pasar treinta minutos contigo. Quiero un aquí te encuentro, aquí te disfruto como un manjar único. Quiero apuntar en la agenda una cita. Sin prisas y que al final de la velada no me sienta triste, sino con ganas de la próxima vez aunque sea dentro de dos meses.
No quiero que pienses que es un reproche. Quince años bastan para darse cuenta de lo que nunca será. Pero también bastan para saber que hoy por hoy no voy a volver a desaparecer como otras veces, estaré cuando me llames si tengo sed de ti.

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