La puerta

Mi pie se encontraba en la pequeña abertura de la puerta. ¿Seria capaz de atravesarla? Era conocedora de la prohibición de abrirla. Siempre permaneció cerrada a cal y canto. La casa se reformó pero no la puerta. Lo único que había cambiado en ella era el pomo gris que brillaba invitándome a tocarlo. El color caoba envejecida casi rojiza hacía contraste con el nuevo pomo reluciente. Giré el pomo, la puerta se abrió. Mientras el ruido de la madera crujía y llegaba a mis oídos. Sólo pude vislumbrar la oscuridad. Me pregunté; que me encontraría detrás de esa puerta que despertaba mi interés. Era la primera vez, en diez años, viniendo a la casa de los padres de Sheila, en el que la curiosidad se apoderó de mí . Cada día me extraño de los nuevos comportamientos que iba adquiriendo tal cual niña fuera. Cincuenta años no era edad para no respetar el espacio de los demás. Pero la atracción a saber lo que se ocultaba detrás era inmensa. Al abrirla un poco mas, me sorprendió el hallazgo.No había nada. Una pared de ladrillo le dio la bienvenida a mi curiosidad. SI TE GUSTAN MIS RELATOS, NO DEJES DE COMPARTIRLOS Y SEGUIRME EN LAS REDES SOCIALES, FACEBOOK, INSTAGRAM Y TWITTER Instagram: @goretty_escritora Facebook: Goretty Nzeng Facebook: Escritora Twitter: @nzenggoretty Instragram nin@s :@goretty_Kids

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